Hay números más que elocuentes, que ilustran el estado actual del mercado crediticio mexicano. ¿Sabes cuántas cooperativas de ahorro y préstamo hay en México en este momento? Más de 790. ¿Sabes cuántas están autorizadas por la Comisión Bancaria y de Valores (CByV)? Solo el 20%. Eso quiere decir que hay más de 630 cooperativas que operan sin autorización alguna.

Un diputado federal propone una ley en la que se buscará limitar a estas entidades financieras y dar más seguridad al usuario

Las consecuencias de esa ausencia de vigilancia se han hecho notar. Usuras, fraudes, créditos leoninos y mucho más. Pero ¿por qué sucede esto? Se debe a una laguna legal. De acuerdo con la ley, las sociedades que tengan un capital inferior a 2,500,000 Unidades de Inversión no necesitan autorización de la CbyV.

Muchas de estas sociedades han hecho el siguiente mecanismo: primero declaran un capital mínimo, al momento de dar el alta como sociedad. Pero cuando logran la autorización, incrementan su capital sin notificar a ninguna autoridad.

Estas sociedades operan por fuera del ojo de la ley y atraen a miles de mexicanos desprevenidos que se han visto envueltos en situaciones desagradables. No es necesario aclarar que los damnificados son, en su mayor parte, personas de escasos recursos que terminan insertos en un círculo vicioso de deudas.

Es por eso que el diputado federal Jesús Morales Flores propuso una ley en la que se buscará poner coto a estas entidades financieras. De aprobarse la moción, los consumidores de créditos de México tendrán mayor seguridad al operar en el mercado de las sociedades de ahorro y crédito.